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AQUÍ COMENZÓ TODO

Un llanto en medio de la noche, despertó todos mis sentidos
Te calmaste, cuando tu pequeña manita, agarró con fuerza mi dedo.

Nos miramos, sonreímos y nunca nos soltamos.

Aquí comenzó todo…
Esas diminutas manos fueron creciendo.
Nunca olvidaré, tu primer par de guantes.
Ahí me di cuenta, que tus manos siempre se sintieron desnudas.
Hasta ese momento, aunque te quedaban grandes, tu felicidad no cabía en ellos.

Aquí comenzó todo, sólo una mirada, bastó para saberlo.
A mi niño le apasionaba el balón y bajo unos palos se sentía completo.

No importarían las derrotas, los golpes, las decepciones, ni los malos momentos.
Si tus manos visten unos guantes, no tendrás miedo.
Esa portería tan grande, tú tan pequeño. Aprendiste, que no importa si pierdes o ganas, si no disfrutas del momento.

Que da igual, si subes o bajas, si tienes los pies en el suelo. Que una sonrisa, te llena el alma y te da alas, para recuperar el aliento.

Y una palabra destructiva, la enseñanza, de un yo puedo. Si tus manos visten unos guantes, no tendrás miedo.

Esa portería tan grande, tú tan pequeño. Aprendiste a volar, no quedó más remedio. 

No hay límites ni barreras, cuando persigues un sueño.

 


Autora: Soraya Castellano.

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